EL COMENTARIO

Sobre la indumentaria
Carles Cortina (soci núm.6)

¡Dios Salve la Reina!
Carles Cortina (soci núm. 6)

El anfitrión en Navidad
Gemma Gonzalez -sòcia núm. 184-

Respuesta al ministro José Manuel García-Margallo - Declaracions A3TV
ACPRI

¿Donde están las formas?
Carles Cortina (soci núm. 6)

Descubramos el Protocolo
Carles Cortina (soci núm. 6)

La Puerta Santa de Montserrat
Marta Domènech (sòcia núm. 302)

El protocol no se vende ...
Jesus Flores @floresjesus1975

Los Juegos del Mediterráneo, una oportunidad para la diplomacia deportiva de la ciudad de Tarragona
Marta Domènech (sòcia núm. 302)

El protocolo y la nueva forma de entender la política
Marta Domènech (sòcia núm. 302)

El indulto a los tratamientos protocolarios
Carles Cortina (soci núm. 6)

¡Comprometidos significa actuar!
Marta Domenech Virgili (sòcia núm. 302)

En la VII NIT de ACPRI
Carles Cortina (soci núm. 6)

Protocolo y Comunicación, una relación con visión de futuro
Marta Domènech (sòcia núm. 302)

De Juan Carlos I a Felipe VI
Carles Cortina (soci núm. 6)

Palabras del presidente de ACPRI en el funeral de nuestro compañero Xavier López-Schmid
Associació Catalana de Protocol i Relacions Institucionals

El protocolo propone y el político dispone
Carles Cortina (soci núm. 6)

La Primera Dama
Carles Cortina (soci núm. 6)

Resumen primera Jornada Protocolo para Entidades Locales
Dolors Guillen

VI NIT ACPRI, crónica de una emoción
Carles Cortina (soci núm. 6)

| 1 | 2 | 3 | Siguientes
(Mostrando desde 1 hasta 20 de 49)

Descubramos el Protocolo

Por Carles Cortina (soci núm. 6)

Descubramos el Protocolo Descargar en formato PDF

Este Comentario ha sido elaborado a raíz de la publicación en el diario digital Elmundo.es del artículo: MATEMOS AL PROTOCOLO

Ante la afirmación preocupante de “Matemos al protocolo” -por la aseveración de quitar la vida a un ser vivo o como destrucción de un ente inmaterial- me permito exhortar a Doña Ángeles Durán que intente descubrirlo.
 
En un momento en el cual, felizmente, el mundo civilizado apuesta por la vida, por la abolición de la pena de muerte y por el bienestar universal de las personas y las colectividades, sorprende en grado sumo una afirmación tan grotesca, primitiva y provocadora como la empleada que, justamente, se encuentra en las antípodas de lo que persigue el protocolo, la conciliación, el diálogo, la avenencia y el acuerdo.
 
El protocolo, por etimología, da autenticidad y por praxis, soluciona problemas y no los crea. Y es que el protocolo en todas sus vertientes está presente en los diferentes ámbitos de la sociedad, tanto en el público como en el familiar, en las instituciones como en la empresa, y de seguro que Doña Ángeles Durán también ha sido protagonista -en más de una ocasión- de alguna de estas circunstancias.
 
Los tratamientos son una parte del protocolo pero ni es el todo ni tampoco lo más importante en esta disciplina. No obstante, sí sirven para marcar la diferencia cuando se reconoce el esfuerzo personal a quien ha progresado en su carrera profesional o ha conseguido la confianza de sus conciudadanos a través de las urnas, por poner un ejemplo de tratamientos de mérito y no de linaje.
 
Me parece frívolo que alguien se pueda traumatizar por habérsele dispensado algún tipo de tratamiento protocolario y que ello le haya hecho descubrir -con hondo pesar- que “tempus fugit”, pero me inquieta aún más que apelar a una persona como señor o señora sea una ofensa. ¿Se prefiere, quizá, la denominación de “camarada”?

En lo único que coincido con Doña Ángeles Durán es en la necesidad que tenemos de educación, pero no como sustituto del protocolo porque son conceptos distintos aunque se complementen. Y resulta triste comprobar la vigencia del aforismo “quod natura no dat, Salmantica non praestat”.

Invoco al respeto como principio fundamental de la educación, como consideración a las personas y a las cosas, como deferencia al trato, como tolerancia al pensamiento de los demás, como miramiento y admiración por cuanto hemos recibido como bagaje cultural por nuestra pertenencia a una identidad y a una sociedad, como admiración por el saber y el conocimiento de nuestros semejantes, y, evidentemente, como comprensión al trabajo de las personas como las que laboran en el protocolo.
 
Por favor hagamos el pequeño esfuerzo de descubrir y aprender del protocolo, no matemos a nada ni a nadie y valoremos la inestimable aportación que esta disciplina ha hecho a nuestra sociedad. Si no lo hacemos así, será cierto que “No hay mayor ciego que el que no quiere ver”.
 
 
Carles Cortina i Riu, secretario de la Asociación Catalana de Protocolo y Relaciones Institucionales (ACPRI)
En cumplimiento con Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información, te recordamos que al navegar por este sitio estás aceptando el uso de cookies propias y ajenas. Acepto + info