EL COMENTARIO

Los Maestros de Protocolo y Relaciones Institucionales
Carles Cortina (soci núm. 6)

Su Santidad el Papa
Carles Cortina (soci núm. 6)

La discapacidad, uno de los temas centrales de la JMJ 2011
Chantal Subirats (sòcia núm. 255)

Charlene de Mónaco
Carles Cortina (soci núm. 6)

Sus Altezas Reales los Duques de Cambridge
Carles Cortina (soci núm. 6)

El beso en el Protocolo
Carles Cortina (soci núm. 6)

Felio Vilarrubias, Premio Nacional de Ceremonial y Protocolo
Carles Cortina (soci núm. 6)

Respuesta al articulo de Santiago Sanchez Regadora en el nº 55 de la revista PROTOCOLO
Eduard Subirà Rocamora (soci 189)

El protocolo en la Institución y en la Empresa
Carles Cortina (soci núm. 6)

Un año empieza y otro acaba
Roser Gatell (sócia núm. 1)

Premis Nacionals de Protocol i Relacions Institucionales
Junta de ACPRI

El Príncipe de Asturias
Carles Cortina i Riu (soci núm. 6)

La crisis económica
Roser Gatell Pujol (sòcia núm. 1)

25 años del Real Decreto de Precedencias del Estado
Carles Cortina i Riu (soci núm. 6)

60ª Aniversario de la proclamación universal de los Derechos Humanos
Carles Cortina i Riu (soci núm. 6)

9º. Congreso Internacional de Protocolo: informaciones y reflexiones
Josep Solà Parés (soci núm. 9)

Discurso del Sr. Carles Cortina con motivo del nombramiento del Excmo. Sr. Felio Vilarrubias como miembro de Honor de la Associació Catalana de Protocol i Relacions Institucionals
Sr. Carles Cortina

1a. Nit de ACPRI. Me apunto!!!
Comissió Nit de l'ACPRI

El porqué de ACPRI
Carles Cortina i Riu (soci núm. 6)

El protocolo es sinónimo de autenticidad
Carles Cortina i Riu (soci núm.6)

Los Maestros de Protocolo y Relaciones Institucionales

Por Carles Cortina (soci núm. 6)

Los Maestros de Protocolo y Relaciones Institucionales Descargar en formato PDF

En el atardecer de la festividad de los Arcángeles, el Palacio Real de Pedralbes se convirtió en el alma del protocolo y de las relaciones institucionales de Cataluña.

Una noche de otoño para unas golondrinas que no se van sino que retornan, que permanecen en nuestro corazón y que reviven en sus hazañas.

Una noche para el recuerdo, para el reencuentro con la añoranza más sentida, y para la conjunción de los sentimientos de las trayectorias profesionales más significativas y significadas del protocolo en nuestro país.

Y una noche para hacer historia con las historias personales de los protagonistas invisibles que han contribuido a dar contenido, significado y trascendencia a los actos de los entes y de las instituciones del Principado.

Las puertas abiertas de par en par como en las grandes ocasiones y, en su interior, toda la solemnidad de los objetos y del espacio, todos los secretos omnipresentes desde la antigüedad que atesoran aquellas estancias, y transportada flotando -como empujada por un suspiro de los siglos- la majestad que sólo cincela el espíritu de las mujeres y de los hombres dignos. Hojas doradas y rojizas se convirtieron en alfombra para amortiguar el paso de los grandes de los grandes del ceremonial que avanzaban solemnes en su cita con la gratitud, el reconocimiento y el homenaje. Hojas otoñales que saludaban su paso por entre los caminos de tierra que conducen hacia el palacio donde la estatua blanca de la reina Isabel II recibía a los invitados en lo alto de la escalinata doble de la entrada principal. Un recibimiento simbólico pero trascendentalmente elocuente de la efemérides que se estaba escribiendo en el vivir individual, familiar y colectivo de los asistentes al acto.

Las luces convertían en día la noche y señalaban la senda hacia el salón de gala, el escenario del homenaje, silencioso y expectante, que desembocó en un estallido de aplausos de los asistentes puestos en pie cuando los Maestros en Protocolo y Relaciones Institucionales 2011 hicieron su entrada.
 
Los que estábamos allí, nos bastaba con reflejarnos en los ojos de los homenajeados para comprender que lo que tan amorosamente se había preparado, lo que tanta desazón había conllevado, y lo que en esos precisos instantes acontecía ... estaba siendo un éxito.

Era fácil de adivinar y de comprender que nuestros Maestros nos miraban como padres y madres de una generación que seguimos su ejemplo, que reivindicamos su obra y que queremos perpetuar su memoria.
La Asociación Catalana de Protocolo y Relaciones Instituciones ha cumplido con creces el objetivo que se fijó de tributar un homenaje a todas las personas que han consagrado su vida a esta profesión.
 
Desgraciadamente, ya no todos están entre nosotros. Y sentimos tristeza y experimentamos nostalgia de su recuerdo. Pero, a pesar de su partida, todos -absolutamente todos- estarán siempre con nosotros y su nombre no se perderá en el olvido.

Así recordamos a Víctor Ayala, August Ferrer, Joaquim Martínez, Ricard Maxens, Jordi Morera, Xavier Mulet, Alejandro Padró, Víctor Scholz, Gustau Valera y Joan Viñas.

El resultado del proceso iniciado por ACPRI a través de la Comisión del Reconocimiento Profesional en la búsqueda de los posibles aspirantes a esta distinción dio sus frutos, después de una tarea laboriosa, constante e ilusionante de reencontrarnos con los nuestros compañeros, los pioneros y aquellos que nos abrieron camino con su trabajo.
 
Los Títulos de Maestros en Protocolo y Relaciones Institucionales son la expresión perenne de gratitud al ejemplo que nos supieron dar, al esfuerzo con que cultivaron su vocación y porque todos juntos contribuyeron con generosidad a fundamentar el Protocolo y las Relaciones Institucionales en nuestro país. Estos títulos en la edición de este año han sido para: Isidre Aymerich i Bernal, Alexandre Andrés i Lasheras, Francisco Arjona i Bevia, Pere-Lluís Bosch i Astrol, Jordi Bosch i Grau, Paquita Ciller i Ferran, Pere Codina i Gironella , Mercè Cucurny i Pujol-Xicoy, Aurora Díaz-Plaja i Taboada, Jesús Enrique de Pedro, Josep Maria Escofet i Pérez, Anna Fornesa i Clapera, Francesc Galmés i Díaz-Plaja, Josep Maria Giralt i Vidal, Josep Maria Jordà i Poyatos, José Fernando Lizcano de la Rosa y Negrevernis, Xavier López-Schmid, Lluís Maimí i Casanovas, Antoni Miravent i Muntané, Jordi Montaña i Murtra, Pere Nolla i Bernadó, Jordi Ortigosa i Feliu, Javier Pérez-Portabella i Maristany, Pere Puig i Font, Montserrat Risques i Corbella, Adela Rocha i Barral, Montserrat Roig-Serra i Molera, Eduard Subirà i Rocamora, Josep Maria Torreguitart i Bascompte, y Teresa Vila i Gracieta.

Este fue un homenaje que llenó un vacío existente y que no vino de arriba, sino que vino de abajo. No se gestó a partir de las autoridades sino que la idea se concibió y se llevó a cabo a partir de las personas que sirven a las instituciones y a las empresas.

Un homenaje de profesionales a profesionales, lo que permite un conocimiento mayor de la trayectoria, una ponderación más exacta de los méritos y una innegable complicidad en la emoción y en la convicción de asistir a un reconocimiento en el Protocolo y las Relaciones Institucionales de Cataluña.
 
 
El país entero representado en 31 personas que han sido los custodios de las tradiciones, los defensores de la dignidad institucional y de las entidades, los exponentes de la discreción, de la transparencia y de la invisibilidad, la salvaguarda del mensaje intemporal de sus respectivos entes, los paladines de un contenido simbólico que traduce la realidad esencial de las instituciones y del propio estado porque que en el fondo y por extensión, todo y todos somos estado.

La presidenta de ACPRI supo reproducir y poner voz al espíritu que ha animado este reconocimiento, el jefe de Protocolo de la Presidencia de la Generalitat interpretó a la perfección su papel de "primus inter pares", los Maestros Eduard Subirà y Josep Maria Jordà transmitieron el mensaje aleccionador de quien ha curtido su vivir con la vocación de lo que hace, y todo bajo la mirada venerable de nuestro miembro de honor, Felio Vilarrubias, que es por méritos propios el verdadero y el auténtico patriarca del protocolo en nuestro país.

Todos lamentamos la ausencia de la vicepresidenta del Gobierno de Catalunya y las ausencias de las sucesivas delegaciones que se hicieron, pero las personas que laboramos en este mundo comprendemos a la perfección que los cargos tienen obligaciones que prevalecen por encima de otras consideraciones y del deseo -que de seguro estaba en abundancia- de vivir y compartir este homenaje a los 31 Maestros. Incluso el director general que, finalmente, asistió y cerró el acto, reconoció el valor y la necesidad del protocolo.

A partir de ahora, la Asociación Catalana de Protocolo y Relaciones Institucionales, y todas las personas que trabajamos en este ámbito, contamos con 31 Maestros que son un referente obligado al hablar de nuestras disciplinas, una lección constante de lo que hay que hacer y de cómo se debe hacer, un testimonio de perseverancia y de trabajo sin desmayo, una prueba inequívoca de prudencia y de discreción, y una imagen fehaciente de la exigencia que debemos tener y del norte que debe guiar a nuestros actos.
 
Estos 31 Maestros en Protocolo y Relaciones Institucionales, y los que vengn a continuación, son y serán siempre nuestros compañeros y nuestros guías a perpetuidad, porque los hombres y las mujeres del protocolo –como los generales- ¡no se jubilan nunca!
 
Carles Cortina i Riu
Berga, a 29 de septiembre de 2011
En total se entregaron 31 títulos a 31 Maestros en Protocolo y Relaciones Institucionales que suman un total de 1.032 años de actividad profesional al servicio del protocolo, del ceremonial y de las relaciones institucionales en las administraciones públicas autonómicas, en las diputaciones provinciales y en los ayuntamientos, en las fundaciones, en las entidades y en las asociaciones de ámbitos muy diversos tanto público como privado, y en vertientes distintas como la eclesial, la deportiva, la lúdica, la cultural, etc.